Líneas marítimas – R. Litoral 254 (Edición digital)

La vocación marinera es la seña de identidad más representativa de Litoral, como lo cantan su nombre y lugar de nacimiento. El pez saltarín, obra de Manuel Ángeles Ortiz, que ilustró la cubierta del primer número se ha convertido en el emblema de la revista. La imprenta Sur donde se editaba «tenía forma de barco, con sus barandas, salvavidas, faroles, vigas de azul y blanco, cartas marinas, cajas de galletas y vino para los naufragios. Era una imprenta llena de aprendices como grumetes», recuerda Manuel Altolaguirre. Este espíritu se ha mantenido en la actual etapa. Las cubiertas se ilustran con barcos, peces, playas y marineros, independientemente del contenido. En junio de 2000 apareció Pasajeros, dedicado al viaje, y en diciembre de 2001, La poesía del mar. Ambos números se completan con estas Líneas marítimas, coordinadas por Antonio Lafarque, José Antonio Mesa Toré y Lorenzo Saval. Textos e ilustraciones ponen de manifiesto la fascinación de incontables poetas, novelistas, dramaturgos y artistas plásticos por los barcos: desde Mark Twain a Arturo Pérez-Reverte pasando por Stevenson, Conrad, London, Juan Ramón Jiménez, F. Scott Fitzgerald, Hemingway, García Lorca, Alberti, Neruda, Barral y Caballero Bonald, entre otros. Líneas marítimas también se ocupa de la construcción de los barcos en los astilleros; de las cartas de navegación, brújulas y astrolabios; de algunas de las partes más representativas de los navíos: hélices, anclas, chimeneas; de los puertos y su ambiente de llegadas y despedidas; de las tripulaciones y las innumerables clases de embarcaciones; de los ojos del mar: los faros; de la leyenda de los barcos fantasmas; de la parte oculta del mar visitada por buzos y submarinos; de los barcos piratas; de la naturaleza romántica de los mascarones de proa; de las miniaturas; de los naufragios. Y, cómo no, del barco que más ha surcado los mares literarios a pesar de su cortísima vida naval: el Titanic. La travesía cuenta con ilustres tripulantes que aportan una visión insólita sobre las despedidas en los puertos (Amalia Bautista), la literatura de piratas (Luis Alberto de Cuenca), los barcos y los capitanes literarios (José Antonio Garriga Vela), el modelismo naval (Arturo Pérez-Reverte), los faros (Lorenzo Oliván) y la utilidad de la literatura, reflexión de Juan José Millás a propósito del accidente del Kursk. Decía Pessoa que el fin de un barco no es navegar sino llegar a puerto. Que estas Líneas marítimas hagan llegar a tierra firme a sus lectores tras una segura y feliz travesía.

 

 

Decepcionado, tras años de navegación, Luis de Santa Fe cambió el mar por la poesía. Se dice de sus versos que eran como la desesperanza de las olas al morir en las playas.
Rafael Pérez Estrada

Por la barca que navega con frágil remo, se crea esa indecisa silueta que subrayan dos riberas
Luis Cernuda

líneas marítimas

Cartel de la Deutshe Ost-Afrika Linie c. 1891

líneas marítimas

Poco antes de la salida del Amerigo Vespucci 1963

líneas marítimas

Thomas Forman & Sons Cunard Line Lusitania 1907