México. Literatura y arte contemporáneos (Ed. impresa)

En su ya larga historia, Litoral tiene una vinculación muy estrecha con México, el país que acogió a miles de exiliados republicanos al finalizar la guerra civil. La emigración española comenzó a reconstruir en México un mundo cultural que abarcaba revistas, editoriales, colegios e instituciones: es allí, durante el verano de 1944, donde vuelve a aparecer Litoral, y a sus fundadores del año 1926 en Málaga, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, se unían José Moreno Villa, Juan Rejano y Francisco Giner de los Ríos. En México vivieron también León Felipe, Bergamín, Concha Méndez, Cernuda, Sender, Max Aub o Buñuel.

Ahora, cuando en la distancia podemos valorar aquel exilio como ejemplo de sintonía con un nuevo país, Litoral quiere hacer un homenaje a la cultura mexicana como ya hiciera en otros números monográficos dedicados a Chile y Argentina.

La presente edición, a cargo de Álvaro Salvador y Antonio Jiménez Millán, se abre con unas breves referencias a las culturas precolombinas, a la época colonial y a las revoluciones con las que México entró en el siglo XX. Un trabajo de Marco Antonio Campos sirve de pórtico a tres secciones antológicas de poesía mexicana que parten del modernismo y llegan hasta las generaciones más jóvenes, contando con la presencia de autores fundamentales en el panorama de las letras hispánicas como Octavio Paz, Rosario Castellanos, Jaime Sabines o José Emilio Pacheco. Igual relieve han alcanzado, en el ámbito de la narrativa, Juan Rulfo, Juan José Arreola, Carlos Fuentes y Sergio Pitol; Ana Gallego Cuiñas aporta un innovador análisis de estos autores y de otros más recientes, de los que se incluyen algunos fragmentos representativos.

Pero no se trata solo de la literatura. Hemos intentado reflejar distintas facetas de una cultura que, como señala al inicio el poeta Jorge Valdés Díaz-Vélez, se caracteriza por una profunda diversidad. El crítico Jorge Reynoso ofrece su visión del arte mexicano contemporáneo, que ocupa un lugar central en este volumen a través de una extensa selección de artistas plásticos. De la música –y de su conexión con la narrativa- se ha encargado Ana Marco González, que revisa la canción popular mexicana en sus variedades más conocidas (corridos, rancheras), hasta la actualidad. Y si antes nombrábamos a Luis Buñel, está claro que no podíamos olvidarnos del cine. Juan Maldonado recuerda películas y actores ya imborrables, historias cómicas o dramáticas que también contribuyeron a fijar distintas imágenes de México a lo largo del siglo xx.
El número se cierra con testimonios de escritores y artistas extranjeros que residieron en México: los textos de Breton, Artaud, Péret, Lowry, Castaneda y, más recientemente, Roberto Bolaño van acompañados de las imágenes de Remedios Varo, Leonora Carrington, Wolfgang Paalen o Tina Modotti, fascinados todos ellos por un ambiente y una cultura que hunde sus raíces en una tradición de siglos y que sigue mostrando una intensa vitalidad en el momento presente.

 

Doblo la página del día,
escribo lo que me dicta
el movimiento de tus pestañas.
Octavio Paz

A medianoche, todos los dioses se colocaron en torno al hogar…. En ese lugar, el fuego estaba encendido hacía cuatro días … y le dijeron a Tecuciztécatl: «Vamos a ver, Tecuciztécatl, ¡arrójate al fuego!» y entonces él corrió para echarse a las llamas, pero como el fuego era grande y fuerte, sintió el inmenso calor y se asustó, y no se atrevía a arrojarse en él, y se echó atrás …
Crónica recogida por Fray Bernardino de Sahagún, siglo xvi

Madrid, en México se piensa mucho en ti.

A. Lara,

Dado que este mundo no es el inverso del otro y mucho menos su mitad, este mundo es también una maquinaria real cuya palanca de mando poseo, es una fábrica verdadera, cuya clave es el humor-nato.

Antonin Artaud